Harris y Trump protagonizaron un debate sobre economía, aborto e inmigración, tres temas claves que preocupan al votante indeciso
Kamala Harris y Donald Trump chocaron convehemencia al presentar sus puntos de vista sobre la situación económica , el aborto, la inmigración indocumentada , la guerra en Ucrania, la crisis en Medio…

Kamala Harris y Donald Trump chocaron convehemencia al presentar sus puntos de vista sobre la situación económica, el aborto, la inmigración indocumentada, la guerra en Ucrania, la crisis en Medio Oriente y la vigencia de la constitución en Estados Unidos.
La vicepresidente demócrata y el expresidente republicano protagonizaron una batalla pública para explicitar su mirada respecto a la política doméstica y el tablero internacional con el objetivo electoral de convencer a los votantes indecisos que definirán los comicios del próximo 5 de noviembre.
Harris apoyó su discurso de campaña planteando que había que dar vuelta la página, en un crítica directa a la posición de Trump y un cuestionamiento indirecto a la gestión de Joseph Biden en la Casa Blanca. La vicepresidenta ofreció un paquete de medidas económicas que Biden no desplegó en su mandato de cuatro años.
“Esta discutiendo conmigo, no con el presidente Biden”, replicó Harris cuando su adversario republicano intentó pegar su posición a los resultados económicos que dejará Biden.
A su turno, Trump aseguró que la administración demócrata destruyó la economía de Estados Unidos por la inflación y el desempleo. El candidato republicano rechazó que estuviera analizando una baja de impuestos para los sectores más ricos y ratificó su decisión geopolítica de imponer aranceles a las importaciones de China.
“Conmigo no hubo inflación, y ellos (por Biden y Harris) pusieron la inflación más elevada de la historia”, dijo Trump al comienzo del debate.
En este tramo de la discusión pública, Trump y Harris apuntaron a idéntico objetivo electoral: dar una respuesta directa a la principal preocupación en los estadounidenses: la economía hacia adelante, en un contexto de inflación constante y una señal de enfriamiento en la creación de puestos de trabajo.
El segundo round del combate en Filadelfia giró sobre la inmigración indocumentada que creció en términos geométricos durante la gestión de Biden. Trump recordó que Harris había intentado resolver esta crisis regional con escasos resultados y a continuación desplegó una sucesión de argumentos que no tienen respaldo empírico.
“En Springfield, se están comiendo a los perros, la gente que llegó, se están comiendo a los gatos… se están comiendo a las mascotas de la gente que vive allí. Y esto es lo que está pasando en nuestro país, y es una vergüenza”, aseguró Trump.
Y añadió: “Tenemos millones de personas llegando a nuestro país desde prisiones y cárceles, desde instituciones mentales y manicomios”.
Harris se mantuvo callada y con la sonrisa congelada.
La inmigración indocumentada -junto a la economía- son los asuntos domésticos que más preocupan al electorado independiente. Ni Trump ni Harris propusieron una hoja de ruta que permita acotar el impacto que tiene la inmigración forzada en Estados Unidos. Una crisis humanitaria que se agravará por la situación institucional que padece sociedad venezolana por la dictadura de Nicolás Maduro.



